BIZANCIO!!!

El Imperio Romano  Helénico y Cristiano de la Edad Media

Dirección y diseño: Rolando Castillo.

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ALEJO I COMNENO

 

Alejo I Comneno en un mosaico

de la iglesia de Santa Sofía.

Alejo I era el tercer hijo de Juan Comneno, y también sobrino del emperador Isaac I.

Arrebató el trono a Nicéforo III .

Tuvo éxitos militares contra los normandos y pechenegos, amén de haber rechazado con energía a los turcos seljúcidas que venían empujando en Anatolia luego de la batalla de Mantzikert (1071).

Era un militar enérgico que pertenecía a una de las familias de mayor rango en Constantinopla, o sea a la aristocracia militar, y fue un buen emperador, si bien sus batallas fueron defensivas, con un Imperio amenazado por todos los frentes.

Fue también un buen diplomático para tratar con los que dirigían la primer cruzada, a quienes les impuso juramento de fidelidad a pesar de que le tenían un profundo desprecio, especialmente los barones normandos.

Además consiguió que estos le conquistaran y devolvieran la imprescindible e importantísima ciudad de Nicea, conquistada hacía unos años por los turcos.

No logró lo mismo con Antioquía, que le fue negada con engaños por el jefe normando Bohemundo.

Según algunos historiadores, fue Alejo I Comneno quien pidió ayuda al Papa para reconquistar los territorios perdidos, pero se refería a soldados mercenarios, no a la problemática intervención de ejércitos occidentales, como se terminó decidiendo con la primera cruzada.

Combatió a la burguesía financiera, lo que le valió muchos enemigos, y tampoco se llevó bien con los grandes comerciantes.

La familia Comneno.

De los más de mil años de existencia del imperio bizantino, nada menos que cien años fue gobernado por tres personas inigualables: Alejo I, Juan II y Manuel I Comneno.

Eran miembros de una de las familias más ricas del imperio, y llevaron adelante a Bizancio en horas muy duras, porque la administración se desintegraba, toda la base del imperio se desmoronaba, el comercio bizantino se veía cada vez más reducido por culpa de la ambición cada vez más grande de las repúblicas marineras italianas, los impuestos eran cobrados por los grandes señores a través de la institución de la pronoia, concesión especial para cobrar tributos en sus tierras, el ejército era cada vez más formado por mercenarios contratados, la marina iba desapareciendo, etc, etc, etc...

¿Porqué no hicieron nada para frenar este proceso? Era algo lógico que en este mundo tan distinto del que vivió Basilio II (aunque yo creo que el gran emperador pudo ver ese momento del futuro, por eso dictó las leyes que dictó) el emperador "comprara" las lealtades a base de enriquecer aún más a los aristócratas y terratenientes bizantinos, era una cuestión política, el emperador había dejado de ser el que mandaba, su poder se veía reducido a manejarse entre los miembros de la corte y los adinerados e influyentes ciudadanos.

Si, los tiempos habían cambiado, las fuerzas centrífugas que desmembraron poco a poco el poder en el imperio habían triunfado ya en 1081 y para cuando moría Manuel en 1180 solo quedaba un poder hiper-fragmentado, que traería aún más desunión y guerras entre los terratenientes griegos.

Solamente la gran personalidad de estos tres señores guerreros pudo mantener unido al imperio por esos cien años, por eso los grandes triunfos fueron efímeros.

Es muy difícil saber si hubieran podido triunfar contra un proceso que ya estaba acelerado al comenzar su gobierno, pero las constantes guerras, aunque ganadas permanentemente (salvo excepciones) vaciaron las arcas, los impuestos ya casi no se cobraban y el comercio no daba ganancias salvo a los italianos, y así sobrevino la ruina.

Para mí estos cien años fueron el canto del cisne bizantino, el resto fue muerte, resurrección y la triste (aunque heroica) caída final.

La historia no fue justa con estos tres emperadores - soldados, que solamente con su fuerza, pujanza, diplomacia e inteligencia pudieron llevar adelante a un gigante pulverizado en miles de pequeños semi-feudos como Bizancio en esos años.

En realidad, la gran culpa de que triunfara este proceso de desmembramiento del poder la tiene la dinastía macedónica de los últimos años y la anarquía luego del desastre de Mantzikert (Manazgert para los turcos) que provocó un verdadero caos, el mayor que vivía el imperio desde Heraclio.

Otro factor que tuvieron que soportar y que les trajo enormes problemas fueron las cruzadas: esos locos occidentales que los bizantinos no entendían, porque la idea de cruzada les era completamente ajena, esos que saquearon aldeas enteras en territorio del imperio en la primera, sufrida por Alejo, y en la segunda, sufrida por Manuel, esos que tomaron Antioquía como si fuera su derecho, y que constantemente tramaban entre ellos cómo sacarse de encima a los molestos Comneno a los que debían juramento a pesar de odiarlos tanto.

Para aclarar el tema: para un bizantino la idea de un monje soldado (por ejemplo los templarios) era absolutamente descabellada, o se era monje o se era soldado, y el hecho de nombrar santos a los guerreros caídos les era absolutamente repudiable, a pesar de que hombres como Tzimiscés intentaron sin éxito que los patriarcas lo hicieran con los soldados bizantinos.

La historia económica de Bizancio es tan interesante como su historia política, y ambas están muy entrelazadas e interrelacionadas.

A los Comneno les tocó la triste época de la decadencia económica por varios factores: hacía unos años se había perdido gran parte de Asia Menor a manos de los Selyúcidas, y esto significó que las más ricas tierras del imperio dejaran de pagar sus impuestos al emperador; y hablando de impuestos, la pronoia, esa institución ingrata pero necesaria cuando se pierde el control de la administración centralizada, y que daba a los señores el derecho de recaudar impuestos en sus tierras, quedándose con una parte de ellos, por supuesto.

Y fundamentalmente, habiendo quedado los dominios bizantinos reducidos a las costas de Asia Menor y a la parte Europea del imperio (muchas costas, poca tierra), justo en un momento en que la flota bizantina se veía reducida y por falta de medios económicos ya casi no se construían barcos, con lo cual las flotas veneciana, la genovesa y la pisana veían con gran codicia el dominio de estos mares griegos.

Pero la resistencia y el fervor de Alejo Comneno comenzó con una dinastía de hombres brillantes que resolverían muchos de los problemas del imperio, y lo mantendrían en pie y creciendo durante nada menos que cien años.

Rolando Castillo.

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