BIZANCIO!!!

El Imperio Romano  Helénico y Cristiano de la Edad Media

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Batalla de Myriokephalon. Por Francisco Aguado.

Antecedentes.-

Tras la batalla de Mantzikert, (19 de Agosto de 1071) y después de un complejo proceso que ocupó alrededor de un siglo; la llanura central de Anatolia había cambiado sensiblemente su aspecto geográfico - económico - cultural. Los cultivos tradicionales habían casi desaparecido, en gran medida por la destrucción de la mayor parte de los antiguos sistemas de regadío; la población sedentaria se reducía viéndose sustituida por importantes masas de turcos, organizados en tribus o clanes y dedicados al pastoreo. La estructura de vías, servicios y mercados estaba en decadencia. Pequeños núcleos de organización política (reinos o sultanatos) se asentaban en comarcas que tendían a ser unidades muy aisladas. Algunos poderes con centro y jerarquía propios habían desarrollado una verdadera fuerza, muy ajena, sino francamente hostil al imperio de Constantinopla. Entre ellos destacaba el llamado  Sultanato de Ikoniom (Konya), en Frigia, (un "estado homogéneo y sólido" según Diehl, Pág. 75), que ejercía cierta presión y amenaza sobre el área mediterránea y oriental del menguado Bizancio.

Manuel I Comneno.

Consideraciones estratégicas.-

Hacia la década de 1170, los principales rivales del imperio bizantino, (lo que en argot militar se denominan "enemigos naturales"), eran:

1) hacia occidente, el imperio alemán de Federico I; con el que chocaban intereses económicos y disputas geográficas sobre las provincias europeas.

2) hacia oriente, el sultanato de Ikoniom liderado por Kilidj Arslan II; refugio de hordas saqueadoras y con evidente ansia de desarrollo y conquista a costa de Bizancio.

Una colaboración y alianza tácita se había establecido entre esos dos elementos, que hacía mella en Constantinopla y bloqueaba en gran medida su capacidad de reacción en uno y otro caso. El emperador Manuel I Comneno decidió romper uno de los brazos de ese eterno "cascanueces" que acechaba al imperio. Escogió el sultanato de Ikoniom, tal vez, porque la situación parecía propicia. El nuevo emir de Alepo (Saladino) parecía tener más interés en debilitar a los turcos que su predecesor y podría ser un aliado ("el enemigo de mi enemigo...".)  Los "germanos" no parecían tener por entonces capacidad real de iniciar alguna acción hostil en la frontera occidental. Se podía reunir un ejército apropiado para la acción, que debería incluir necesariamente un objetivo imprescindible: Tomar y destruir la ciudad-capital de Ikoniom.

A veces se especula con la posibilidad de que Manuel Comneno pretendiera llevar a cabo una "recuperación" de la llanura de Anatolia para el imperio. Es difícil de aceptar y creer. Debía saber que para semejante labor no sería suficiente derrotar al sultanato; el cambio social descrito ya era demasiado importante como para "revisionarlo" de un golpe. Su verdadero interés era destruir, para siempre, la amenaza de Ikoniom. Después... ya se vería. En cualquier caso, tal hubiera sido una tarea de generaciones... manteniendo muy buena inteligencia y saber hacer en el círculo de gobierno bizantino..., algo en verdad difícil por entonces cuando la aristocracia y la "monotonía de genes" parecían imponerse...

Es seguro que Kilidj Arslan II, bien informado, intentó por todos los medios evitar el enfrentamiento y encontrar un compromiso. Manuel I Comneno (el emperador "caballero", así llamado entre los suyos por los modos y gustos "occidentales" que ostentaba) no aceptó ninguna componenda y, seguro de sus posibilidades, optó por la guerra.

Teatro de Operaciones.-

Ikoniom se sitúa en una región llana hacia el sudoeste de Anatolia, cerrada por una importante cordillera hacia el Norte, Sur y Oeste. El camino más directo para llegar a la ciudad desde territorio bizantino era entonces el marcado por un difícil paso entre montañas (el temible Tzyvritzé) ante el cual permanecían las ruinas de un viejo castillo (Myriokephalon- miríada de cabezas-alturas ahora llamada Asar Kalesi.) Tiene unos 25 Km. de longitud y se inicia por un estrecho desfiladero al que siguen secciones muy sinuosas, irregulares, boscosas; mas o menos anchas-estrechas, a veces limitadas por vertiginosos precipicios antes de llegar a un espacio central amplio ‹una llanura elevada‹ de casi 6 Km. de anchura. Después, una segunda sección estrecha similar a la primera descrita continúa antes de terminar definitivamente el paso y abrirse a la región periférica de Ikoniom, que apenas se situaba ya a unos 50 Km. desde allí.

Día 17 de Septiembre de 1176

Desarrollo táctico.-

1.-
Manuel decidió dirigir su ejercito hacia MyrioKephalon. Había, al menos, otra alternativa -retroceder y flanquear a través de la ruta que pasaba por la ciudad de Philomelion, (moderna Aksehir)- pero eligió ésta, tal vez, porque conocía el terreno y le impelía un deseo de rápida victoria.

El ejercito turco parecía esperar al bizantino en la entrada del paso, lo cual era, en teoría la opción más juiciosa, dada su teórica inferioridad.

Muy de madrugada los dos ejércitos establecieron contacto visual. La vanguardia bizantina (sobre todo infantería) arremetió casi inesperadamente contra los turcos que aparentaban haber sido sorprendidos y emprendieron lo que parecía una alocada huída a través del paso. ¿Era una oportunidad de acabar todo pronto?

El ejercito bizantino siguió a su vanguardia sin tomar más precauciones. Penetraron en tromba por el paso siguiendo un orden clásico "romano". En segundo escalón marchaban las compañías de Tágmata, detrás el "ala derecha", caballería bajo el mando de Balduino de Jerusalén ‹muchos tal vez mercenarios‹ seguido por el "tren de logística y de asedio" ‹carros pesados, cargados a tope y grandes animales de tiro incluidos‹. Después al "ala izquierda" , la guardia del emperador y por último la "retaguardia", con tropas escogidas dirigidas por el comandante más capaz, Andrónico Kontostephanos. Un estudio riguroso de fuentes y, sobre todo, el análisis del terreno permite afirmar que las tropas bizantinas, en total no superaban los 25.000 hombres. De los turcos es casi imposibles dar cifras, siquiera aproximadas.

Pronto las secciones perdieron contacto y el ejército estuvo estirado al máximo, sobre todo el "ala derecha" que intentaba no perder de vista a los que marchaban por delante ni tampoco el tren de logística que cada vez
hacía más lento su camino en aquel espacio tan difícil.

2.- Parece evidente que importantes destacamentos turcos habían podido ocultarse entre árboles y barrancos o medias alturas, en los sectores más propicios de aquel primer tramo del paso.
En un momento dado cayeron como una marea furiosa sobre la desparramada "ala derecha" y el tren de logística. La carnicería fue grande. Balduino mismo resultó muerto, los carros incendiados y animales yacentes bloquearon el camino. Al parecer una inesperada tormenta de arena que se desencadenó complicó aún más el panorama para los bizantinos que no eran capaces de entender bien qué es lo que estaba ocurriendo.

Afirman que el emperador Manuel perdió la compostura y no fue capaz, durante algún tiempo, de tomar medida alguna. Sus mejores oficiales al final consiguieron que reaccionara, se organizaron compañías que en cerrada formación defensiva se fueron abriendo paso, limpiaron de enemigos el recorrido, empujaron fuera los bagajes y carros y permitieron que todas las tropas, al caer la tarde llegaran al espacio abierto "medianero" en el paso. Allí la vanguardia y los Tágmata les esperaban, en una posición fortificada en un tiempo record, porque intuían que atrás habían ocurrido problemas serios.

Durante toda la noche los bizantinos hubieron de repeler ataques feroces de jinetes turcos cuyos alaridos retumbaban entre las "mil" rocas o picos del paso.


3.- Al día siguiente, Manuel y sus oficiales pudieron valorar la situación. El ejército combatiente no había sufrido pérdidas decisivas, seguía siendo muy superior al turco; pero habían desaparecido los elementos de logística (no quedaba forraje, alimentos ni agua) y, sobre todo, los artefactos y materiales imprescindibles para el asedio a Ikoniom cuya construcción no podía improvisarse.
Procedía, ahora sí, llegar a un acuerdo con Kilidj Arslan. Se aceptó mantener el Statu Quo y el ejército bizantino pudo regresar a su país sin mayores contratiempos. (
"La retirada al día siguiente le permitió ver a Manuel, a cada paso, el sangriento recuerdo de la batalla, máquinas de guerra volcadas, caballos con el vientre abi
erto, cadáveres por millares", Diehl, Pág.76)

Consecuencias.-

Myriokephalon significó un enorme fracaso táctico y la pérdida de una buena oportunidad estratégica, tal vez, la última que se le dio al Imperio Bizantino. No volvió a intentarse, nunca más, otra campaña como aquella (condiciones, medios y objetivos.)

En occidente, Federico I pudo ufanarse y humillar ‹al menos "literariamente"‹ al emperador Manuel, según una carta que se conserva: "exigía a Manuel que, como rey griego, le tributase la sumisión debida" (Ostrogorski, Pág. 386.) Mayor insulto para un genuino emperador romano no cabía. Es muy probable que el acontecimiento alterara, y mucho, la psique del "caballero", ("dicen que a partir de ese día, no se le vio nunca más reír", Diehl, Pág. 76). Manuel Comneno murió el 24 de Septiembre de 1180. Kilidj Arslan II le sobrevivió, hasta 1193.


Las
principales fuentes son las de Nicetas CONIATES (Nicetae Choniatae Historia, ed. J.A. Van Dieten, 2 vols. Berlin-New York, 1975. Ver sobre todo páginas 176-182)  y también Juan KINNAMOS (Epitomê Kinnamos, ed. A. Meineke, Bonn 1836. Ver Pág. 56)


Entre los
artículos modernos destacamos:

LILIE, R. J.: "Die Schlacht von Myriokephalon (1176): Auswirkungen auf das byzantinische Reich im ausgehenden 12.
Jahrhunert", Revue des Études Byzantines, 35 (1977) pags: 257-275

McGRATH, S.: Good Strategy, poor tactics, defeat. XII (Myriokephalon, 1176), U.S. Military West Point Academy Text, 1991

Otros textos citados:
DIEHL, Charles: L'Europe Orientale de 1081 a 1453, París: Presses Univertsaires de France, 1945
OSTROGORSKI, George: Historia del Estado Bizantino, Barcelona: EDAF, 1981 (Reimpr.)

Francisco Aguado.

Este es el mapa que representa a Bizancio en la época de los Comnenos

justamente antes de la batalla de Myriokephalon. Agrandar

-Lo que sigue es la muy interesante respuesta que Francisco Aguado realiza en el ámbito del foro bizantino ante el requerimiento de Guilhem , ya que ambos son miembros del grupo- R C

 

Nunca es fácil la guerra. Todavía hoy nuestro mundo se empeña en demostrarlo con suma crueldad. Sigue siendo un "arte", desde luego en ningún caso una "ciencia"; un horrible escenario donde el factor humano pesa como ningún otro, de una manera siempre decisiva. Y el hombre es "inexcrutable", sufre, duda, acierta y se equivoca, casi a la vez.

¿Porqué cometió Manuel lo que parecen "errores de bulto" en Myriokephalon?
¿Fueron, en verdad, tales? ¿Quién dió las ordenes?, nos comenta Guilhem
a- ¿Me gustaría saber si hubo una orden específica de algún comandante o del mismo Manuel para impulsar dicha arremetida?  Y si no la hubo, ¿por qué se permitió que ese acto reflejo llevara directo a la vanguardia hacia la emboscada que les esperaba?
Tal vez nunca sepamos la verdad. Pero conviene recordar algunos otros datos:
Los turcos habían llevado a cabo una política de tierra quemada, quemaron los pastos, arrasaron cosechas y villas, envenenaron los pozos... Cerca de Myriokephalon los bizantinos padecían escasez de víveres y forrage, seguramente la disentería afectaba a un número no despreciable de soldados.
La imágen, al alba del día 17, era la de que el sultán presentaba batalla a la entrada del paso, con un grupo numeroso; ...es posible que estuvieran desmoralizados. En el primer contacto huyen... Si se desencadena entonces el ataque principal no era descabellado pensar que se consiguiera destruir a la mayoría de aquellos en el mismo paso... Al otro lado estaba Ikoniom, pastos y agua...
¿Un comandante, ante la perspectiva de una victoria rápida no daría orden de precipitar los acontecimientos?


Pero esa persecución rompió las normas...
¿Porqué entonces la persecución que menciono en a/ ¿Será que tales ideales de caballería, traídos sobre todo de Francia, jugaron una mala pasada a los bisoños militares bizantinos? ¿Cuánto tuvo que ver la presencia de mercenarios occidentales entre las filas bizantinas?
Creo entender esos pesares,... los mercenarios occidentales, tan engreídos, poco de fiar, la mayoría  iletrados, (las lecciones de táctica les debían parecer "sermones" del obispo).... Pero, en cualquier caso, sean soldados bizantinos o mercenarios,... una persecución "en caliente" que parecía ser el final de la batalla, (lo que todos los hombres desean desde que empieza la refriega), ¿cuantos jefes son capaces de detenerla, siquiera controlarla...?

Guilhem nos recuerda y razona:
Cita Textual: “El ejército combatiente no había sufrido pérdidas decisivas, seguía siendo muy superior al turco, ...¿Porqué Manuel no retomó al año siguiente la ofensiva?
Desde luego, Myriokephalon no fue una catástrofe, los turcos no consiguieron avances o provechos significativos, al año siguiente las fuerzas imperiales derrotaron a ciertas huestes turcas en un lugar muy próximo. Sin embargo, según afirma el general McGrath  "el Estado bizantino no tuvo ya capacidad para reunir y mantener en campaña un ejército tan importante, en medios y hombres; las arcas no cubrían un nuevo esfuerzo" (pag. 22). La guerra no es sólo cuestión de soldados; incluye pagas, comida, munición, armas, y mucho más... exige lo que Napoleón no cesaba de señalar: "dinero, dinero y más dinero". Los hombres de Bizancio, los sufridos campesinos y comerciantes, no podían cubrir mucho más con su penoso esfuerzo... y, los aristócratas, tan patriotas ellos en el papel, ¿podían?

Una verdadera lástima.

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